jueves, 14 de abril de 2016

Christus resurgens


Este responsorio está tomado de la carta de San Pablo a los romanos (6, 9-10).

Christus resurgens ex mortuis, jam non moritur: mors illi ultra non dominabitur: * Quod enim mortuus est peccato, mortuus est semel; quod autem vivit, vivit Deo, alleluia, alleluia.
℣. Dicant nunc Judaei quomodo milites custodientes sepulcrum perdiderunt Regem; ad lapidis positionem quare non servabant Petram justitiae; aut sepultum reddant, aut resurgentem adorent, nobiscum dicentes: * Quod enim mortuus est peccato, mortuus est semel; quod autem vivit, vivit Deo, alleluia, alleluia.
Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. * Quod enim mortuus est peccato, mortuus est semel; quod autem vivit, vivit Deo, alleluia, alleluia.

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Cristo resucitado de entre los muertos no muere otra vez; y la muerte no tendrá ya dominio sobre Él. * Porque al haber muerto al pecado, murió una sola vez; mas la vida, la vive para Dios, aleluia, aleluia.
V/. Que digan ahora los judíos de qué modo los soldados que custodiaban el sepulcro perdieron el cuerpo del Rey, ¿Por qué ante aquella piedra no sirvieron a la Piedra de justicia? O tendrían que restituir el cuerpo sepultado o adorar al resucitado diciendo con nosotros: * Porque al haber muerto al pecado, murió una sola vez; mas la vida, la vive para Dios, aleluia, aleluia.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. * Porque al haber muerto al pecado, murió una sola vez; mas la vida, la vive para Dios, aleluia, aleluia.

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Se puede escuchar o descargar el responsorio cantado por los monjes de la Abadía de Clervaux aquí.

miércoles, 6 de abril de 2016

Ad coenam Agni providi



A la cena del Cordero vayamos,
Revestidos de blancas vestiduras,
Atravesado el Mar Rojo,
Cantemos a Cristo príncipe.

Nutriéndonos de su Cuerpo Santísimo,
Quemado en el altar de la Cruz,
Y bebiendo su Sangre
Vivamos en Dios.

Protegidos en la víspera de Pascua
Del Ángel devastador,
Huimos al durísimo
Dominio del Faraón.

Cristo ya es nuestra Pascua,
Cordero que ha sido inmolado,
Como verdadero pan ácimo
Su carne es ofrecida.

Oh verdadera y digna víctima,
Por la que fue derrotado el infierno,
Redimido el pueblo cautivo,
Restituye la vida.

Cristo resurge del sepulcro,
Torna vencedor del abismo,
Encadenado el antiguo tirano,
Vuelve a abrir el Paraíso.

Te pedimos, Autor de todas las cosas,
En este gozo pascual,
De toda insidia de muerte
Defiende a tu pueblo.

Gloria a ti, oh Señor,
Que resucitaste de entre los muertos,
Al Padre y al Espíritu Santo,
Por los siglos eternos.

Así sea.


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Es un himno muy antiguo, de autor desconocido. Se cree que fue compuesto hacia fines del siglo V.

La versión original del himno es la del breviario de la Basílica Vaticana y de las órdenes monásticas. En el breviario romano, el himno recibió las correcciones de Urbano VIII.

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Se puede escuchar o descargar este himno cantado por los monjes de la Abadía de Fontgombault aquí.

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Francisco Luis Bernárdez tradujo la versión del breviario Romano en versos. Se puede ver aquí.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Victimæ paschali laudes

La secuencia es un canto silábico, construido en versos paralelos, que, en su origen, toma la melodía del melisma final del alleluia al que sigue.

Tienen un verso de entrada, una serie de versos paralelos en el que cada estrofa coincide hasta en el número de sílabas de su réplica.

La secuencia de Pascua, Victimae paschali laudes, sigue al alleluia del día de Pascua, y se remonta posiblemente al siglo XI. Se atribuye a Wippo de Borgoña (1040). Es, sin duda, la más antigua de las conservadas en el Missale Romanum posterior al Concilio de Trento. Es un drama litúrgico con diálogo.

En 1570 se suprime la estrofa "credendum... fallaci", quedando trunco el ritmo de la secuencia, pues falta la invitación al diálogo de la última estrofa.

En los misales anteriores a esa fecha se encuentra la secuencia completa.

Missale Romanum 1543


1. Victimae paschali laudes
Inmolent christiani.

2. Agnus redemit oves,
Christus innocens Patri
Reconciliavit
Peccatores.

2a. Mors et vita duello
Conflixere mirando,
Dux vitae mortuus
Regnat vivus.

3. Dic nobis Maria,
Quid vidisti in via?

4. Sepuclum Christi viventis
Et gloriam vidi
Resurgentis.

3a. Angelicos testes
Sudarium et vestes.

4a. Surrexit Christus, spes mea,
Precedet vos (suos) in Galilaeam.

5. Credendum est magis soli
Mariae veraci
Quam Judaeorum
Turbae fallaci.

5a. Scimus Christum surrexisse
A mortuis vere,
Tu nobis victor Rex,
miserere.

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1. A la Víctima pascual ofrezcan alabanzas los cristianos.
2. El Cordero redimió a las ovejas: Cristo inocente reconcilió a los pecadores con el Padre.
2a. La muerte y la Vida se enfrentaron en lucha singular.
El dueño de la Vida, que había muerto, reina vivo.
3. Dinos, María, ¿qué has visto en el camino?
4. Vi el sepulcro de Cristo viviente y la gloria del que resucitó,
3a. a unos ángeles, el sudario y los vestidos.
4a. Resucitó Cristo, mi esperanza; precederá en Galilea a los suyos.
5. Es mejor creer a María, que cuenta la verdad, que a la multitud de los judíos, que proclaman la mentira.
5a. Sabemos que Cristo verdaderamente resucitó de entre los muertos.
Tú, Rey victorioso, ten piedad de nosotros.

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La secuencia, registrada por los monjes de la Abadía de Beuron, se puede  descargar o escuchar online aquí.

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Sea el Misal Premonstratense que el Misal de la diócesis de Braga conservaron la estrofa que fue suprimida en el Misal publicado por San Pío V en 1570.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Christus factus est

Traducción
cfr. Philip. 2, 8-9


Cristo se hizo obediente por nosotros hasta la muerte y muerte de cruz. V. Por lo cual Dios también lo exaltó y le dio un nombre sobre todo nombre.

Estos versículos de la carta de San Pablo a los filipenses se usan durante el Triduo en diversas ocasiones, especialmente en el Oficio Divino. Aquí se propone el gradual de la Misa In coena Domini.

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El gradual, registrado por los monjes de la Abadía de Solesmes, se puede escuchar o descargar aquí.

viernes, 18 de marzo de 2016

Vexilla Regis

Venancio Fortunato compuso este himno en Poitiers para recibir las reliquias de la Cruz en noviembre del 569.

La versión original del himno es la del breviario de la Basílica Vaticana y de las órdenes monásticas. En el breviario romano, el himno recibió las correcciones de Urbano VIII.

Ésta es la versión del Breviario cartujo:

Vexílla Regis pródeunt,
Fulget Crucis mystérium,
Quo carne carnis cónditor
Suspénsus est patíbulo.

Confíxa clavis víscera,
Tendens manus vestígia:
Redemptiónis grátia,
Hic inmoláta est hóstia.

Quo vulnerátus ínsuper
Mucróne dirae lánceae:
Ut nos laváret crímine,
Manávit unda sánguine.

Impléta sunt quae cóncinit
David fidéli cármine,
Dicens, in natiónibus
Regnávit a ligno Deus.

Arbor decóra et fúlgida,
Ornáta Regis púrpura,
Elécta, digno stípite,
Tam sancta membra tángere.

Beáta cujus bráchiis
Saecli pepéndit prétium:
Statéra facta est córporis,
Praedámque tulit tártaris.

O Crux, ave, spes única
Hoc passiónis témpore,
Auge piis justítiam,
Reísque dona véniam.

Te summa Deus Trínitas,
Collaúdet omnis spíritus:
Quos per Crucis mystérium
Salvas, rege per saécula.
Amen.

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Los estandartes del Rey avanzan,
Resplandece el misterio de la Cruz,
En la que la carne del Creador de la carne,
Fue suspendida en el patíbulo.

Sujetados con los clavos los miembros
Desplegando las manos y los pies
Por nuestra redención
Aquí se inmoló la Víctima.

Herido en este patíbulo
Por la punta cruel de la lanza,
Para lavarnos del crimen
Manó agua y sangre.

Se cumplió lo que cantó
En versos veraces David
Anunciando a las naciones
Dios reinó desde el madero.

Oh bello y fúlgido árbol,
Adornado con la púrpura del Rey,
Tronco elegido para tocar dignamente
Un cuerpo tan santo.

Bendito árbol de cuyos brazos
Pendió el rescate del mundo
Fue una balanza del Cuerpo
Que arrebató la presa a los infiernos.

Salve oh Cruz, única esperanza
En este tiempo de Pasión,
Aumenta la justicia de los piadosos
Y da la venia a los culpables.

Oh Dios Trino,
Te alabe todo espíritu,
A los que por el misterio de la Cruz
Salvas, sostenlos eternamente.
Así sea.

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Se puede escuchar o descargar este himno cantado por los cartujos de Serra San Bruno aquí.

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Francisco Luis Bernárdez tradujo la versión del Breviario Romano en versos. Se puede ver aquí.

jueves, 10 de marzo de 2016

Sitientes




 
Traducción
cfr. Is. 55, 1; Sal. 77,1
Sedientos, venid a las aguas, dice el Señor; y los que no tenéis dinero, venid y bebed con alegría. Sal. Escucha, pueblo mío, mi ley: inclina tu oído a las palabras de mi boca. Gloria al Padre.

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El sábado después del IV domingo de cuaresma, llamado Sitientes, por la palabra con la que comienza su introito, tiene relación con la antigua práctica cuaresmal de la preparación al bautismo. Por eso invita a ir a las aguas. También es sábado de ordenaciones, o sea, uno de los días señalados para conferir el orden junto con las témporas y el sábado santo.

Desde la tarde de este sábado comienza el tiempo de pasión. Se añade austeridad a la liturgia. Ya se había dejado el Aleluia y el Gloria, ahora se velan las imágenes y se omite el salmo 42 y el Gloria Patri en el Asperges, introito y el salmo del lavabo.

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En esta versión registrada por las monjas cartujas de Santa María de Benifaçà, se puede notar la típica lentitud cartuja en el Gloria Patri, así como la particular notación del gradual cartujo.

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Aquí se puede escuchar o descargar el introito.

sábado, 5 de marzo de 2016

Laetare

Traducción
Is. 60, 10-11. Sal. 121, 1

Alégrate, Jerusalén, y regocijaos con ella todos los que la amáis; gozaos los que estuvisteis tristes; para que os llenéis de júbilo y recibáis los consuelos que manan de sus pechos. Sal. Me alegré cuando se me dijo: iremos a la casa del Señor. Gloria al Padre.
Laetare es el imperativo del verbo latino “laetor” que significa alegrarse, regocijarse. De este verbo deriva también la palabra “laetitia” (alegría, gozo, júbilo, regocijo). Alegraros y regocijaros porque el Señor padecerá, pero también resucitará. Es el significado de esta “penitencia atenuada” del IV Domingo de Cuaresma: el Salvador resucitará.


El color litúrgico para este domingo es el rosado, un morado atenuado. Según dom Guéranger, con estos signos de alegría en la liturgia, la Iglesia anima el celo de sus hijos que ya pasaron la mitad de la cuaresma y los estimula hasta la Pascua.
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Aquí se puede escuchar o descargar la versión grabada por los monjes de la Abadía de Solesmes.