Mostrando las entradas con la etiqueta Dedicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Dedicación. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de noviembre de 2023

Angularis fundamentum

 

Traducción

1. Como piedra angular y fundamento

es enviado Cristo,

que en el ensamblaje de los muros

está unido a uno y otro,

a quien la santa Sion recibe,

en el cual el creyente permanece.


2. Toda aquella ciudad amada

y consagrada a Dios,

llena de melodías, en júbilo

de alabanza sonora,

con fervor glorifica

a Dios uno y trino.


3. A este templo, oh sumo Dios,

vencido por los ruegos ven,

y en tu clemente bondad

recibe votos y preces;

derrama aquí incesantemente

tu abundante bendición.


4. Que aquí todos merezcan

obtener las cosas pedidas

y poseer las obtenidas,

ingresar con los santos

para siempre al Paraíso,

conducidos al reposo.


5. Gloria una y honor a Dios

siempre y en todas partes altísimo,

Al Padre, y al Hijo,

y al excelso Paráclito,

Para el cual es la alabanza

por los siglos eternos. Así sea.


* * *


Es el himno de laudes de la Dedicación de una Iglesia y data del siglo IX. El himno es la segunda parte de Urbs Jerusalem.


* * *


Aquí se puede escuchar o descargar el himno registrado por los monjes benedictinos de la Abadía Notre-Dame de Fontgombault, según la notación del Antifonario Monástico.


jueves, 9 de noviembre de 2023

Urbs Jerusalem

 

Traducción

1. Ciudad de Jerusalén bienaventurada,

llamada visión de paz,

que es construida en los cielos

con piedras vivas

y está coronada de ángeles

como la novia por su cortejo.


2. Nueva viene del cielo,

al tálamo nupcial,

preparada como esposa

para unirse al Señor;

sus plazas y sus muros

son de oro purísimo.


3. Sus puertas relucen de perlas,

abierto el santuario;

y por la virtud de sus méritos

allí es introducido

todo aquel que por el nombre de Cristo

aquí en este mundo es afligido.


4. Con presiones y golpes

son pulidas las piedras

son acomodadas en sus lugares

por las manos del artesano,

son dispuestas para permanecer

en los sagrados edificios.


5. Gloria una y honor a Dios

siempre y en todas partes altísimo,

Al Padre, y al Hijo,

y al excelso Paráclito,

Para el cual es la alabanza

por los siglos eternos. Así sea.


* * *


Es el himno de vísperas y maitines de la Dedicación de una Iglesia y data del siglo IX. El himno encuentra su inspiración Bíblica en Ef. 2, 19-22; 1 Ped. 2, 4-8; Apoc. cap. 21.


* * *


Aquí se puede escuchar o descargar el himno registrado por los monjes benedictinos de la Abadía Notre-Dame de Fontgombault, según la notación del Antifonario Monástico.


* * *


Aquí se puede leer la traducción de este himno realizada por Francisco Luis Bernárdez de la versión corregida en el Breviario Romano.

lunes, 16 de noviembre de 2020

Terribilis est

 

Traducción

Gen. 28, 17. 22; Sal. 83, 2-3

¡Cuán venerable es este lugar! Ésta es la casa de Dios y puerta del cielo; se llamará morada de Dios. Sal. ¡Cuán amables son tus moradas, Dios de los ejércitos! Mi alma suspira y desfallece por los atrios del Señor. Gloria al Padre.

Éste es el introito de la Misa de la Dedicación de una Iglesia, compuesto originalmente para la dedicación de la Iglesia Santa María ad Martyres, el antiguo Panteón de Roma.

* * *

Aquí se puede escuchar o descargar el introito registrado por los monjes de la Abadía Notre-Dame de Fontgombault.

* * *

 Dedicación de las iglesias

 Estando las iglesias destinadas al culto divino y a la celebración de los santos Misterios, ordena la liturgia que, antes de comenzar la construcción del edificio se bendiga el solar, los cimientos y la piedra fundamental, y que después, sea también bendecido o consagrado con toda pompa el edificio mismo y el altar.

A esta consagración solemne es a lo que se llama Dedicación de una Iglesia, ceremonia la más pomposa de todas las litúrgicas y que cada año se conmemora con una fiesta de y con formularios litúrgicos propios.

En la Bendición solemne de las iglesias sólo se usa el agua bendita, con la cual se purifica el exterior y el interior de todo el edificio. En la Consagración, empero, se usa además el Santo Crisma, con el cual unge el Obispo las doce cruces grabadas en los muros o en los pilares, en memoria de los doce Apóstoles, columnas de la Santa Iglesia. En esto se distinguen, a simple vista, las iglesias consagradas de las simplemente bendecidas.

El aniversario de esa ceremonia se celebra solemnemente como una fiesta litúrgica, en la iglesia o en la diócesis correspondiente, y tratándose de algunas de Roma, en la Iglesia universal, y a esa conmemoración litúrgica anual es a lo que nosotros propiamente llamamos fiesta de la dedicación de una iglesia.

La Iglesia ha compuesto un Oficio y una Misa propios, que deben remontarse al siglo VIII o IX y que son verdaderas joyas de la literatura litúrgica.